Celebrar Halloween en la empresa se organiza en dos frentes: hacia el cliente y hacia el equipo. Y no tiene por qué reducirse al 31 de octubre: cada vez más negocios estiran la campaña a la semana entera, que es cuando la fecha ya está en la cabeza de todo el mundo y cualquier acción se entiende sin explicarla.
Estas son las ideas que mejor funcionan, con lo que necesitas para cada una.
En este artículo
- Reparte chuches de Halloween personalizadas a tus clientes
- Decora el escaparate de tu negocio para Halloween
- Incluye un detalle de Halloween en tus pedidos online
- Adapta el packaging de tus envíos a Halloween
- Lanza una campaña de email de Halloween a tus clientes
- Sorprende a tu equipo con un detalle de Halloween en su mesa
- Organiza un concurso de disfraces de Halloween en la empresa
- Decora las zonas comunes de la oficina para Halloween
- Qué regalar en Halloween a clientes y empleados
1Reparte chuches de Halloween personalizadas a tus clientes
Es la acción más sencilla y la que más conversación genera. Una bolsita o una latita de chuches de Halloween personalizadas con tu logotipo para cualquiera que entre, compre o no.
Funciona porque te da algo que ninguna campaña digital consigue: treinta segundos de conversación con alguien que ha entrado por la puerta. Y porque el envase se lo lleva a casa, lo abre delante de su familia y tu marca viaja con él fuera de tu punto de venta.
Si lo mantienes toda la semana en lugar de solo el último día, multiplicas los impactos y evitas el cuello de botella del 31. Calcula unas cuantas unidades más de las que creas que necesitas: esos días entra gente que no entra el resto del año.
2Decora el escaparate de tu negocio para Halloween
Naranja, negro y morado se reconocen a distancia. Con calabazas, telarañas y unas siluetas de fantasma en el cristal ya destacas frente a la calle entera, y el material cuesta poco en cualquier bazar.
Móntalo con margen, a partir de mediados de mes. Un escaparate que aparece el día 30 no ha tenido tiempo de que nadie lo vea; uno que lleva dos semanas ha pasado por delante de todo tu barrio.
Si vas a repartir detalle, ponlo en el cartel: «pasa y llévate tu sorpresa». Así conviertes la decoración en tráfico real y no solo en algo bonito que la gente mira desde fuera. Y retíralo el 1 o el 2 de noviembre, que un escaparate de Halloween a mediados de mes da sensación de negocio descuidado.
3Incluye un detalle de Halloween en tus pedidos online
Aquí Halloween juega con ventaja sobre otras fechas: un dulce dentro de una caja es coherente con la temática, no un relleno.
Tienes tres formas de plantearlo. La más simple es incluirlo en todos los pedidos de la última quincena de octubre. La segunda es regalarlo a partir de un importe mínimo, que empuja el ticket medio hacia arriba. Y la tercera es reservarlo solo a primeras compras, como gesto de bienvenida para quien te prueba por primera vez.
Elige formatos rígidos —latita o botecito— que aguanten el transporte sin aplastarse. Una bolsita de papel llega bien a mano, pero no siempre sobrevive a una caja que ha ido dando tumbos.
Formatos con los que se trabaja habitualmente
Latita redonda
Vistosa y resistente. La que mejor aguanta sobre un mostrador o dentro de un paquete.
Botecito PET
Deja ver el contenido. Funciona muy bien en escaparate y en envíos.
Bolsita kraft
La más económica por unidad. Pensada para tiradas grandes en mano.
Bolsita con topcard
Cartulina superior donde el logo se ve de frente a distancia.
Tableta de chocolate
La de mayor presencia. Para clientes concretos o para acompañar un envío.
Napolitanas
Se consumen en el momento. Ideales en reuniones y recepciones.
Chocolatina Nestlé
Suma una marca reconocida al envoltorio con tu diseño.
4Adapta el packaging de tus envíos a Halloween
La cinta, la pegatina de cierre y la tarjeta de agradecimiento son tres elementos baratos de cambiar y muy visibles al abrir la caja.
Un paquete normal no se fotografía. Uno con temática, a veces sí. Y aunque no lo publiquen, la sensación de que has pensado en el detalle se queda.
5Lanza una campaña de email de Halloween a tus clientes
Si tienes base de datos, esta es una de las pocas semanas del año en las que puedes escribir a tus clientes sin necesidad de vender nada y sin que resulte raro.
Un asunto con guiño temático abre más que uno normal, simplemente porque rompe la monotonía de la bandeja de entrada. Y si estás repartiendo detalle en tienda, es el recordatorio perfecto para que se pasen antes de que acabe la semana.
6Sorprende a tu equipo con un detalle de Halloween en su mesa
Hacia dentro no hace falta complicarse. Un detalle temático en cada puesto por la mañana cambia el tono de un día cualquiera sin quitarle tiempo a nadie ni interrumpir la jornada.
Es la opción que mejor funciona en equipos donde no todo el mundo tiene el mismo interés por la fecha: el que quiera celebrarlo lo celebra, y el que no, se come el caramelo y sigue trabajando.
Puedes repetirlo un par de días de la semana con formatos distintos en lugar de concentrarlo todo en uno.
7Organiza un concurso de disfraces de Halloween en la empresa
Si el ambiente lo permite, funciona bien y organiza poco. Votación rápida por el chat interno, un premio simbólico y listo.
La clave está en el «voluntario». A una parte del equipo le hará ilusión y a otra le incomodará, y forzarlo convierte la celebración en una obligación laboral que consigue justo lo contrario de lo que buscas.
Si lo planteas para el viernes de esa semana en lugar de para el día exacto, suele apuntarse más gente: nadie quiere ir disfrazado a una reunión con cliente un martes.
8Decora las zonas comunes de la oficina para Halloween
Un par de guirnaldas en la entrada, algo en la cocina y una calabaza en recepción. Poco más.
Si tu negocio recibe visitas, la decoración trabaja doble: ambienta al equipo y le da conversación a quien entra. Y si tienes clientes que vienen a la oficina, funciona como versión reducida de la idea del escaparate.
Qué regalar en Halloween a clientes y empleados
Para repartir en volumen a quien entra por la puerta, los formatos de bolsita rinden mejor por presupuesto. Para envíos y para clientes concretos, la latita y el chocolate personalizado tienen más valor percibido y aguantan mejor el transporte.
Sea cual sea la idea que elijas, la parte que más se recuerda suele ser el detalle que el cliente se lleva puesto. Merece la pena decidirlo con margen y no dejarlo para la última semana.